No es un sueño, el poder está en la gente. Pero hace falta valentía para enfrentarse al Gran Hermano. Y a pesar de que el Gran Hermano mata, reprime y censura, la gente está saliendo a la calle a exigir democracia y la fiebre se extiende y traspasa fronteras. Para quitarse el sombrero.
Es posible despertar del letargo, algo que deberíamos aprender los que nos creemos en democracia pero sólo podemos elegir la salsa con la que queremos ser cocinados, como diría Galeano.
Tener conciencia de nuestra capacidad de cambiar las cosas; saber que podemos hacer algo; que somos nosotros quienes sostenemos el sistema. Somos quienes compramos, hablamos por teléfono, votamos... Tenemos fuerza. Nuestra prudencia y ¿por qué no decirlo? nuestra bondad son usadas por quienes van por el mundo de depredadores. En casa, en el trabajo, en la organización de cada país.
ResponderEliminarMe ha emocionado estos días ver cómo publicábamos en el Facebook fotos de los sucesos de Egipto, colgadas por personas particulares que burlaban el cierre del acceso a la Red, y allí estábamos -ahora tú, ahora yo, aquel...- atentos para distribuirlas y que todos pudieran verlas.