viernes, 7 de enero de 2011
Cassettes
Recuerdo aquellos cassetes llenos de canciones de la radio que nos regalábamos antes. Traían un papelito como funda, donde alguien había escrito con una letra minúscula los grupos y los títulos de las canciones. Generalmente se oían mal, estaban cortadas a mitad o interrumpidas por el locutor antes del final. Pero daba igual, aún así tenían un encanto especial. Eran pedacitos de estados de ánimo, cuidadosamente seleccionados y enlazados por alguien para nosotros. Eran únicos. No tenían ningún valor económico, pero sí un enorme valor sentimental. La cinta magnética creaba un pequeño lazo entre creador y receptor ¿en qué momento dejamos de crear estos pequeños lazos?
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