lunes, 17 de enero de 2011

Cafeínosofía

Es el cuento de nunca acabar. Sólo cuando la palabra desgracia amenaza con convertirse en hecho, y sólo cuando eso ocurre, es cuando me doy cuenta de lo mucho que he descuidado lo esencial y de la importancia que le he dado a las cosas más estúpidas. ¿Seré alguna vez capaz de vivir saboreando lo importante? Alguien dijo... "piensa en la importancia que esto que te preocupa tanto tendrá dentro de 10 años, si la para entonces seguirá siendo importante, tienes motivos para estar preocupado, y si no, sal y tómate un café con un amigo". Y yo pienso que ya es tiempo de aplicarse el cuento.

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