jueves, 30 de diciembre de 2010

Los Alimentos Terrestres _ André Gide

(...)

Natanael, me gustaría darte una alegría que no te hubiese dado todavía ningún otro. No sé cómo dártela y, no obstante, poseo esa alegría. Quisiera dirigirme a ti más íntimamente que como lo ha hecho todavía ningún otro. Quisiera llegar a esa hora de la noche en que sucesivamente habrás abierto y luego cerrado muchos libros, buscando en cada uno de ellos más de lo que te haya revelado; hora en la que esperas todavía; en la que tu fervor va a convertirse en tristeza por no sentirse sostenido. Sólo escribo para ti; sólo escribo para esas horas. Quisiera escribir un libro del que te pareciera ausente todo pensamiento, toda emoción personal, en el que no creyeras ver sino la proyección de tu propio fervor. Quisiera acercarme a ti y que me ames.
La melancolía no es sino fervor recaído.
Todo ser es capaz de desnudez; toda emoción, de plenitud.
Mis emociones se han abierto como una religión. Tal vez comprendas esto: toda sensación es de una presencia infinita.
Natanael, te enseñaré el fervor.
Nuestros actos se ligan a nosotros como su fulgor al fósforo. Nos consumen, es cierto, pero nos dan nuestro esplendor.
Y si nuestra alma ha valido algo es porque se ha quemado más ardientemente que otras.
Yo os he visto, grandes campos bañados con la blancura del alba; lagos azules, yo me he bañado en vuestras olas y que cada caricia del aire riente me haya hecho sonreír es lo que no me cansaré de repetirte, Natanael. Te enseñaré el fervor.
Si yo hubiese sabido cosas más bellas son ésas las que te habría dicho; ésas, por cierto, y no otras.
No me has enseñado la sabiduría, Menalcas. De ningún modo la sabiduría, sino el amor.

(...)

Natanael, que cada espera, en ti, no sea ni siquiera un deseo, sino sencillamente una disposición para la acogida. Espera todo lo que viene a ti; pero no desees sino lo que viene a ti. No desees sino lo que tienes. Comprende que en cada instante del día puedes poseer a Dios en su totalidad. Que tu deseo sea de amor, y que tu posesión sea amorosa. ¿Pues qué es un deseo que no es eficaz?
¡Cómo, Natanael, posees a Dios y no te habías dado cuenta de ello! Poseer a Dios es verlo; pero no se le mira. Y tú, Balaham, ¿no has visto a Dios a la vuelta de algún sendero, al detenerse tu asno ante Él? Porque te lo imaginabas de otro modo.
Natanael, sólo a Dios no se puede esperar. Esperar a Dios, Natanael, es no comprender que lo posees ya. No distingas a Dios de la dicha y pon toda tu dicha en el instante.
He llevado todo mi bien en mí, como las mujeres del pálido Oriente llevan consigo su fortuna completa. En cada pequeño instante de mi vida he podido sentir en mí la totalidad de mi fortuna. Estaba formada, no por la suma de muchas cosas particulares, sino por mi única adoración. He tenido constantemente toda mi fortuna a mi completa disposición.
Contempla el atardecer como si el día debiera morir en él; y la mañana como si en ella nacieran todas las cosas. Que tu visión sea nueva en todos los instantes. El sabio es el que se asombra de todo.

(...)


miércoles, 29 de diciembre de 2010

un poco de calor no viene mal

cálido reencuentro...




*

Reencuentros

Han pasado unos cuantos años ya...
Hola de nuevo.
Nat_VidaBella

Adentro

Adentro hay una boca recibiendo la lluvia
y una mano queriendo penetrar en los trenes
adentro está mi infancia con su mañana blanca
mi pueblo allí colgando de la lengua del día
adentro está tu frente pero nunca los lunes
porque adentro me sobran el reloj y los diarios
adentro está lo bueno lo malo lo que queda
mi corazón adentro un pájaro sin rostro
adentro tengo al viento derramado en tus hombros
es decir este aroma de ausencias y de gritos
adentro estoy yo mismo golpeando para afuera
y hay una almohada tibia donde apoyo tu nombre
adentro está el otoño el café el intestino
las rótulas tus ojos el parque que olvidaste
adentro están doliendo tu septiembre y mis pasos
y hay una piel llorando
ahora adentro mío se oxida una ternura
yo digo adentro mío en esta tarde de otros.

Jorge Boccanera

lunes, 27 de diciembre de 2010

Volver a empezar...

¿Quién o qué nos impide volver a empezar una y otra vez? Venga animaros!!!

Quisiera verte
en vigilia o en sueños
o dondequiera

Mario Benedetti     

¿Soñamos?

Os propongo una colcha de retales sobre la que soñar juntos de nuevo...